Médicos y vegetarianismo

 

MÉDICOS  A  FAVOR  Y  EN  CONTRA  DEL  VEGETARIANISMO

Hoy en día el Ministerio de Sanidad y destacados investigadores y médicos alópatas declaran que el hombre debe comer carne para tener buena salud. Veamos algunas de estas declaraciones:

Ana María Lajusticia, licenciada en Ciencias Químicas y autora de varios libros declaró a Cambio 16 del 21 de enero de 1997:

“Hay que tener cuidado con las dietas vegetarianas, porque producen una tendencia a la pasividad, descanso de la potencia sexual, de la memoria y de la vivacidad mental.”

César Vidal Manzanares, historiador, escritor, abogado y especialista en el estudio de sectas, dice en su Diccionario de Sectas y Ocultismo:

            “En términos generales, está científicamente demostrado (Grande Govián, etc.) que un régimen vegetariano no proporciona la alimentación necesaria al organismo humano puesto que le priva de algunos componentes básicos y que, a medio o largo plazo, perjudica la salud.”

            El Dr. Richard Alex Cutting profesor y director de Fisiología y de Facultad de Medicina de Georgetown, declara:

           “Los alimentos proteicos animales corrientes (huevo, leche, carne) son las únicas fuentes seguras de aminoácidos esenciales, ya que en ellos se presentan en la proporciones requeridas por el organismo humano.”

            La doctora en Biología María Alemany, catedrática de Bioquímica de la Universidad de Barcelona, en su libro Enciclopedia de las Dietas y la Nutrición y subtituladoLos secretos de nuestra alimentación. Claves para una dieta racional y equilibrada, declara:

“El vegetarianismo, más que un planteamiento dietético, es una corriente filosófica basada en el respeto a toda forma de vida, en especial la animal, con profundas raíces derivadas (de modo directo o indirecto) de los pensamientos de Siddharta Gautama, el Buda, el Iluminado. Como planteamiento filosófico, el vegetarianismo es merecedor del respeto debido a todas las creencias y posturas personales frente a la vida y demás consideraciones trascendentales, pero desde el punto de vista nutricional tiene unas particularidades que hacen que no sea un tipo de alimentación adecuada para el hombre (sobre todo el veganismo), en especial frente a situaciones de necesidades especiales de nutrientes, como pueden ser la enfermedad, el crecimiento o la lactancia.”

El pediatra J. Plaza Montero, Director del Hospital Infantil de San Juan de Dios de Barcelona, declara:

“Para mi, la dieta vegetariana estricta es un absurdo.”

El Dr. Osvaldo J. Brusco, médico dietólogo, Jefe de la Sección de Nutrición del CAMIC y profesor ordinario adjunto de Nutrición de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, expone en su libro ¿Qué debemos comer?:

“… ¿Pero puede esta filosofía adjuntarse exclusivamente al naturismo? Definitivamente no. Debe adjuntarse al sentido común y al triunfo de la razón de la ciencia. No olvidemos que muchas afirmaciones naturistas, aun cuando razonables, no son originales y otras, por otra parte, no se apoyan en principios científicos. Sus prácticas dietéticas tienen limitaciones impuestas por una razón muy simple: el hombre es omnívoro y debe comer de todo (aunque cuando podría consumir con beneficio menos alimentos animales y más alimentos vegetales). Las dietas exclusivamente vegetales pueden resultar insuficientes en algunos nutrientes esenciales como proteínas de alto valor biológico, calcio, riboflavina (vitamina B2) y vitamina B12.”

El Dr. Juan José Vidal, en Cambio 16 del 2 de mayo de 1988, declara lo que deben de comer los niños, y añade:

“Las dieta vegetarianas deben de estar prohibidas en estas edades, ya que los alimentos de origen animal constituyen una fuente de aminoácidos indispensables para un desarrollo satisfactorio.”

El Dr. Francisco Grande Govián, investigador y catedrático de Nutrición de la Facultad de Bioquímica de la Universidad de Zaragoza, declaró a Tribuna del 2 de mayo de 1988 que la dieta vegana tenía serias limitaciones, debidas, sobre todo “a la inferior calidad nutritiva de las proteínas vegetales y a la ausencia de vitamina B12 en los alimentos vegetales.”

Todas estas “autoridades” no explican que existan en el mundo millones de vegetarianos y veganos de todas las edades con buena salud (entre los que se encuentran Leonardo de Vinci, Bernard Shaw, etc.) que según Ana María Lajusticia “produce tendencia a la pasividad, descanso de la potencia sexual, de la memoria y de la vivacidad mental”, dieta a la que acusada César Vidal Manzanares por “privar de algunos componentes básicos”, que según el Dr. Richard Alex Cutting carece de “las únicas fuentes seguras de aminoácidos esenciales”, según la Dra. en Biología María Alemany “no sea un tipo de alimentación adecuada para el hombre”, es una dieta “absurda” (según el pediatra J. Plaza Montero), según el Dr. Osvaldo J. Brusco “no se apoya en principios científicos” y además “el hombre es omnívoro” y “resulta insuficientes en algunos nutrientes esenciales como proteínas de alto valor biológico, calcio, riboflavina (vitamina B2) y vitamina B12.”

Ni explican que la dieta vegetariana o vegana sea correcta, supongo, para los animales herbívoros pero, según ellos, no para el hombre. Ni por qué el hombre es omnívoro, ni por qué los más famosos naturalistas que ha tenido la humanidad (John Ray, Carlos Linneo, Buffon, Louis d´Aubenton, Georges Cuvier, Alexander von Humbold, Richard Owen, Charles Darwin, Thomas Henry Huxley y Arthur Keith) han declarado que por naturaleza el hombre es vegetariano. Ni cómo con la dieta vegetariana o vegana que, según esas autoridades, tiene tantos inconvenientes, ha sido la de muchos genios, centenarios y campeones de las Olimpiadas.

Pese a tantas declaraciones opuestas a la realidad, afortunadamente ha habido y hay muchos médicos, incluso alópatas, que han declarado a favor de las dietas vegetariana y vegana. Veamos algo de esto:

El Dr. George Cheyne (1671-1743), médico escocés y miembro de la Real Sociedad de Londres y precursor del vegetarianismo en Gran Bretaña, escribe en 1740 el libro Ensayo sobre el régimen alimenticio, con discursos médicos, morales y filosóficos y que es considerado el primer libro de vegetarianismo.

En 1743 el Dr. Antonio Cocchi (1695-1758), médico italiano y catedrático de la Facultad de Medicina de Florencia, publica el libro El Régimen de Pitágoras, que fue traducido al inglés en 1745 y al francés en 1762. Este libro lo podemos considerar como el segundo dedicado al vegetarianismo.

En 1809 el Dr. William Lambe (1765-1847) publica el libro Reports of the Effects of a Peculiar Regimen en el que expone la eficacia de la dieta vegetariana para curar algunas enfermedades entre ellas, el cáncer.

En 1880 el Dr. Hureau fundó en París la Sociedad Vegetariana de Francia, y ese mismo año, la Dra. Anna Kingsford (1846-1888) presenta en París su tesis doctoral titulada L´Alimentación Végétalede l´Home y que da origen al libroThe Perfect way in Diet.

En 1889 el Dr. E. Bonnejoy publica el libro Le Végétarisme et le Régime Végértarien Rationnel donde expone un estudio de las vidas de muchos santos y observa que fueron vegetarianos.

Sir Henry Thomson (1820-1904), doctor me Medicina, profesor de la Universidad de Londres y miembro del Real Colegio de la Universidad de Londres y miembro del Real Colegio de Cirujanos, en 1901 publicó la libro Food and feeding, que consiguió 11 ediciones, y en él dice:

“Es un groso error considerar la carne como un alimento indispensable para la vida. Todo lo que el organismo humano necesita puede concentrarse en el reino vegetal… el vegetariano puede hallar en el alimento que toma, todos los principios nutritivos necesarios al desarrollo y conservación del cuerpo, así como el calórico y la fuerza que le son indispensables. Debe admitirse como un hecho indudable que existen muchas personas que disfrutan de una gran robustez y de una salud perfecta alimentándose sólo de vegetales. Creo que la costumbre de comer carne no sólo ocasiona un gasto superfluo, sino que es un origen de graves enfermedades.

Los hechos me han obligado a admitir la conclusión de que el hombre echa sobre sí más males físicos mediante hábitos dietéticos equivocados que incluso por la ingestión de bebidas alcohólicas.”

El Dr. Josías Oldfiel (1863-1953) fue secretario de la Unión Federal Vegetariana de 1896 y al año siguiente se celebró en Londres el Segundo Congreso Internacional Vegetariano. Además fue editor de The Vegetarian, revista de la Sociedad Vegetariana de Londres.

Lo expuesto muestra que es imposible escribir la Historia del Vegetarianismo sin nombrar a muchos médicos. Pero veamos más declaraciones:

El cirujano Dr. John Abernethy (1764-1831) declaró:

“Las sustancias animales se cambian en un estímulo acre, pútrido y abominable.”

El Dr. Rudolf Virchow (1821-1902), médico y político alemán. Fundó la Patología Celular, estudió la antropología histórica y descubrió la fagocitosis:

“Bien el hombre puede vivir sin sustancias animales. El árabe trabaja todo el día no necesitando sino un puñado de arroz. No las investigaciones químicas, sino las fisiológicas, son aquí en primer lugar las decisivas y concluyentes.”

“La carne, en cualquier forma que se coma, siempre es peligrosa para la salud.”

Dr. Thomas Henry Huxley (1825-1895), médico y antropólogo inglés que apoyó las teorías de Darwin y que llegó a ser Presidente de la Real Sociedad. Entre otros libros escribió Evidencias zoológicas del lugar del hombre en la naturaleza y Anatomía Comparada y declaró:

“Antes que el hacha y el fuego, estuvo el hombre, por lo tanto no podía ser carnívoro.”

“La diferencia anatómica que separa al hombre del gorila y chimpancé es mucho menor que la que separa a estos últimos de los demás primates.”

“La longitud del tubo digestivo del hombre es de 5 a 8,5 metros y la distancia entre la boca y coxis es de 50 a 80 centímetros, lo que da un cociente de 10, como el de los demás frugívoros y no de 3, como en los carnívoros ni de 20 como en los herbívoros.”

“El único animal de morfología probablemente omnívora que existe es el oso, el cual dispone de molares puntiagudos y de otros planos.”

“Ningún animal carnívoro suda, pero todos los animales que se alimentan de plantas, y con ellos el hombre, sí sudan.”

El Dr. Benjamín Ward Richardson (1828-1896), médico y literato inglés, presidente de la Sociedad de Médicos de Londres, dirigió el Journal of Public Health ySocial Science Revue y declaró

“Para ser sinceros hay que admitir que, peso por peso, las sustancias vegetales, cuando se han seleccionado con cuidado, poseen las más notables ventajas sobre los alimentos animales en valor nutritivo… Me gustaría ver aceptada de manera general la alimentación vegetariana, y creo que así será.”

Dr. Frederic William Pavy (1829-1911) fisiólogo y patólogo inglés:

“El alimento animal ejerce sobre el organismo una influencia mucho más excitante que el alimento vegetal.”

“Mucha gente se figura que la carne es el único alimento nutritivo, y en verdad se engañan, porque los campesinos escoceses, que jamás prueban la carne y sólo se alimentan de ganchas de harina de avena y leche están sanos y robustos y no padecen de neurastenia ni de arteriosclerosis.”

Dr. Armand Gautier (1837-1920), médico y químico francés, autor de trabajos de Química aplicada a la Fisiología, a la Patología y a la Higiene. En su libro La Alimentación y los Regímenes dice:

“El régimen vegetariano parece más apto que el ordinario y sobre todo que el exagerado régimen carnívoro para resistir el frío y la fatiga. Deja el ánimo más libre y desembarazado. Es un régimen sano y al propio tiempo el menos costoso. Pretende hacer del hombre un ser pacífico y no agresivo, violento ni neurasténico.”

Dr. Henry Hucár (1844-1910), médico francés que investigó las enfermedades circulatorias:

“La alimentación animal, cuyo uso por desgracia aumenta de día en día, no es por ningún concepto una alimentación, sino un constante envenenamiento.”

“Nueve de cada diez enfermedades del corazón y de los vasos que originan muertes prematuras, no existirían si todo el mundo fuera vegetariano, y con ellas desaparecerían centenares de afecciones y de sufrimientos que no son más que los resultados de intoxicaciones alimentarias provocadas por las carnes.”

Dr. Lucius Duncan Bulkley (1845-1928), médico norteamericano. En 1897 fue Presidente de la Academia de Medicina. Al comprobar los fracasos de la cirugía en el cáncer, se interesó en la investigación del tratamiento no quirúrgico del cáncer:

“En las regiones de China en que la población tienen una dieta casi exclusivamente vegetariana, el cáncer es raro. En cambio prevalece allí donde los chinos comen pescado, cerdo, gallina y pato.”

Dr. Charles Richet (1850-1935), profesor de la Sorbona. La enciclopedia Sopena dice que fue “una de las grandes figuras de la Medicina moderna”. Además de médico fue poeta, dramaturgo, pacifista y autor de novelas morales y sociales. En 1913 recibió el premio Nobel de Medicina:

““No; mil veces no; la alimentación carnívora no es necesaria. Todos los hechos lo prueban así como el ABC de la fisiología”.

“En cuanto a declararse a si la alimentación animal es necesaria, tiene razón Tolstoi al declarase por la negativa, pues la experiencia lo demuestra y cabe afirmar que están en minoría las gentes en cuya dieta habitual entra la carne, porque los indios, árabes, chinos, japoneses y los campesinos de gran número de comarcas de Europa se satisfacen con pan, arroz, legumbres, verduras, raíces y frutas. Se puede gozar de cabal salud sin necesidad de comer carne.”

Dr. Neal Barnard, nacido en 1953, fundador y presidente del Comité Americano de Médicos por una Medicina Responsable:

“Somos primates, los primates son todos vegetarianos y sólo algunas especies consumen carne ocasionalmente. Todas las proteínas, minerales y vitaminas que el cuerpo humano necesita pueden obtenerse fácilmente de fuentes vegetales. El gusto por la carne y otros alimentos grasos es equivalente al abuso de una sustancia de la que somos dependientes desde una temprana edad. A la vez que luchamos (sin demasiado éxito) para curar las enfermedades coronarias y el cáncer, sus causas primarias se encuentran justo delante de nuestras narices: en el plato.”

Dr. T. Colin Campbell, nacido en 1934, Catedrático de Bioquímica Nutricional de la Universidad de Cornell, considerado como la máxima autoridad de Nutrición, Bioquímica y Toxicología del mundo, en 2005 escribió El estudio de China:

“Nosotros somos básicamente una especie de vegetarianos y deberíamos estar comiendo una gran variedad de alimentos de origen vegetal y minimizar nuestro consumo de origen animal. Cuanto más alto es el consumo de productos de origen animal, más alto es el riesgo de desarrollar cáncer.

¿Por qué debemos ser reticentes en recomendar una dieta que sabemos que es segura y sana?... Yo personalmente tengo fe en el público. Debemos decirles que una dieta a base de raíces, tallos, semillas, flores, frutas y hojas es la dieta más saludable y única dieta que podemos fomentar, respaldar y recomendar.”

Dr. William C. Roberts, nacido en 1932, Doctor en Medicina de la Clínica de Medicina de la Universidad de Georgetown y Patólogo Jefe de Cardiología del Instituto Nacional Americano de la Salud:

“Cuando matamos animales y nos los comemos, ellos terminan matándonos porque su carne nunca ha sido destinada para los seres humanos, que son vegetarianos naturales. Aunque pensemos que somos carnívoros y actuemos como si lo fuéramos, los seres humanos no son carnívoros naturales.”

Sobre los argumentos en contra del vegetarianismo he de añadir brevemente que la vitamina B12 que, al parecer, no se encuentra en el reino vegetal, o por lo menos escasea, el hombre y los animales vegetarianos, la sintetizan en el intestino, con la colaboración de bacterias de la flora intestinal.

Si se considera la cantidad de aminoácidos esenciales, las proteínas animales son de superior calidad que las vegetales, pero la deficiencia de algún aminoácido esencial en las proteínas vegetales nunca ha supuesto un problema y prueba de ello es que los animales herbívoros y los veganos nunca han tenido, que lo sepa, deficiencia de ningún aminoácido esencial. Además, desconozco ninguna investigación científica que muestre las ventajas de esa superioridad de calidad. En cambio si se considera la sencillez (y con ello la facilidad de digestión), el riesgo de intoxicación, la cantidad de contaminantes, la presencia o ausencia de hormonas y de antibióticos, las proteínas vegetales son de superior calidad que las animales.

Por todo lo expuesto, para tener buena salud el hombre no tiene que hacerle competencia a las fieras. Puede nutrirse muy bien de vegetales. Esta alimentación tiene la gran ventaja, comparada con la omnívora, de no causar daño a los animales, no hay derramamiento de sangre, por lo tanto es una alimentación más espiritual y es más saludable para su cuerpo, su mente y su alma. Además, ahorra tierra, agua y energía.

En cambio la alimentación omnívora, además de suponer crueldad hacia los animales, las carnes se pudren en el intestino grueso del hombre, esta putrefacción produce venenos que pasan a la sangre, y la sangre ensucia a todos los órganos del organismo y así surgen las enfermedades, que según confirman las investigaciones científicas una y otra vez, son más frecuentes en los hombres omnívoros que en los vegetarianos. Por todo lo expuesto me da la impresión de que quienes se oponen al vegetarianismo, no saben de lo que hablan.

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