Leche de soja

Se elabora a partir de granos de soja, calentándolos, triturándolos y filtrando el líquido que es la leche de soja. Se suele hacer en recipientes de aluminio con lo cual esta leche contiene este mineral que es tóxico pues puede tener efectos adversos sobre el desarrollo del cerebro y causar síntomas como conducta antisocial, discapacidad del aprendizaje, enfermedad de Alzheimer y demencia.

Un hombre de 60 años tomó 12 tazas de leche de soja diarias durante 6 meses y le produjo (pág. 55) ginecomastia (mamas en el hombre).

La leche de soja no se ha usado en Oriente, solo en Occidente y si ahora se consume en Oriente ha sido por influencia de Occidente pues la referencia más antigua de la leche de soja no es de China sino de Estados Unidos donde en 1866 Harry Miller la produce aunque con mal sabor y deficiente en vitaminas y minerales y para que sea atractiva la industria hoy día le añade mucha azúcar, y la “fortifica” con vitaminas y minerales. La Dra. Kaayla Daniel, autora del libro La verdadera historia de la soja, declara sobre este tema:

“Una cosa que me gustaría enfatizar es que la gente piensa que alimentos como la leche de soja y la leche de inicio de soja llevan consumiéndose miles de años, y que son consumidos por millones de personas en Asia. Y eso es totalmente incierto. La leche de soja ni siquiera aparece en los registros escritos hasta el año 1877. Y no fue promovida en Asia de ningún modo hasta que los misioneros Adventistas del Séptimo Día llegaron desde América. Los misioneros pusieron en marcha plantas de producción de leche de soja y de otras cosas. Así que la leche de soja y otros productos procesados modernos son resultado de la inventiva americana, que no llegó hasta no hace mucho.”

Las madres que no pueden alimentar con su leche a sus hijos optan por una alternativa. Hasta hace poco lo más frecuente es leche de vaca pero últimamente se ha puesto de moda la leche de soja. El 25 % de los niños norteamericanos son alimentados con leche de soja y otros productos de soja en el biberón.

M. Angélica  Martin Z. responde a la pregunta de ¿cuál es el peor alimento a base de soja?:

“El peor sin duda es la leche maternizada de soja porque normalmente es el único alimento que consume el bebé. Ya dijimos que la soja contiene fitoestrógenos, y ellos pueden producir un funcionamiento anómalo de la tiroides y del aparato reproductor, así como niveles tóxicos de manganeso que pueden provocar daño neurológico y cerebral asociado con ADHD (Déficit de Atención con Hiperactividad por sus siglas en inglés) y comportamiento violento. Los bebés que toman leche maternizada de soja también corren un riesgo mayor de padecer problemas gastrointestinales, alergias, asma, menor absorción de minerales y menor coeficiente intelectual. Aunque la mayoría saben que es mejor dar el pecho a los bebés, muchas mujeres que no pueden hacerlo elijen la leche de soja pensando que es una opción más saludable. Los bebés alimentados con productos elaborados a base de soja ingieren a diario una dosis de estrógenos equivalente a la de 8 a 12 píldoras anticonceptivas. Por todo lo anterior, esta decisión es un desastre, y al contrario de lo que se podría pensar, la leche de soja maternizada nunca ha sido empleada tradicionalmente en Asia. La leche maternizada de soja es un invento de la industria occidental para aprovechar los desechos que quedaban de la industria del aceite.

En las semillas de soja hay sustancias que inactivan el correcto funcionamiento del páncreas pudiendo desembocar en cáncer. Estas sustancias se encuentran sobretodo en la harina de soja, mientras que en los países donde se come tradicionalmente la soja se consume generalmente fermentada.

En las semillas también hay lectinas que interfieren en el sistema inmunológico y la flora microbiana intestinal. Las semillas también contienen un ácido que interfiere en la absorción de minerales como el calcio, el magnesio, el zinc, el cobre y el hierro.

Los productos derivados de la leche de soja son yogurt, pudines, mantecados y quesos, son manipulados químicamente más todavía. La mayoría de estos derivados contienen una substancia llamada “carrageenan” para espesar el producto final. “Carrageenan” ha producido ulceraciones y cáncer en el tracto intestinal de animales de laboratorio. El carrageenan produce úlceras y cáncer en el tubo digestivo de los animales en los que se ha experimentado.”

Hoy día la leche de soja se encuentra con facilidad en cualquier supermercado, puede comprase fácilmente en comercios y se comercializan aparatos para producirla en el hogar. Durante unos días me alojé en el hotel Aldadima de Lanjarón, en Las Alpujarras (Granada) y en el desayuno había solo dos leches: una era de vaca y la otra era de soja.

En esta sustitución hay que considerar que comparando la leche de soja con la leche de mujer, contiene 10 veces más aluminio, 200 veces más manganeso y 22.000 veces más estrógenos y en internet, en megustaestarbien.com dice que además contiene más cadmio. El exceso de aluminio, manganeso y cadmio son tres metales que dañan al cerebro y antes dije que puede producir hasta la enfermedad de Alzheimer y demencia y Soy Online Service dice:

“Alrededor del 8 % del exceso de manganeso de la dieta es almacenado en el cerebro. Muy cerca de las neuronas que producen dopamina, responsable en parte del desarrollo biológico adolescente. Las implicaciones de ello son que uno de cada ocho bebés alimentados con fórmulas de soja durante los primeros seis meses de vida podría tener riesgo de sufrir alteraciones cerebrales y de comportamiento que no se hacen evidentes hasta la adolescencia.”

La Dra. Kaayla Daniel declara sobre este tema:

“La soja contiene fitoestrógenos que pueden producir un funcionamiento anómalo de la tiroides y del aparato reproductor, así como niveles tóxicos de manganeso que pueden provocar daño neurológico y cerebral asociado con ADHD (déficit de atención con hiperactividad) y comportamiento violento. Los bebés que toman leche maternizada de soja también corren un riesgo mayor de padecer problemas gastrointestinales, alergias, asma, menor absorción de minerales y menor coeficiente intelectual. Aunque la mayoría sabe que es mejor dar el pecho a los bebés, las mujeres que no pueden hacerlo escogen la soja pensando que es una opción más saludable. Esta decisión es un desastre.”

Soy Online Service dice:

“… por qué no deberías creer a los fabricantes de fórmulas a base de soja: Son completamente deshonestos. Consideremos, por ejemplo a la IDFA (Infant and Dietetic Foods Association, la Asociación de Alimentos Infantiles y Dietéticos) del Reino Unido. En su carta del 1 de septiembre de 1999 a Jilly Rosser, editor del Practising Midwife, la secretaria ejecutiva de la IDFA, Sarah Jacobs, escribió: "La acusación de que las fórmulas infantiles basadas en la soja han sido parte de «un experimento infantil a gran escala sin control y básicamente sin monitorizar» es falsa. Las fórmulas infantiles a base de soja tiene una larga historia de utilización y existe un cuerpo suficiente de evidencias basadas en estudios de investigaciones en humanos y estudios clínicos que muestran que son seguras y que los bebés se desarrollan bien con ellas". En realidad no hay evidencias de que las fórmulas a base de soja sean seguras, y la afirmación del Dr. Dan Sheehan de que la alimentación infantil a base de fórmulas ha sido «un experimento infantil a gran escala sin control y básicamente sin monitorizar» es en realidad muy real (véase http://www.soyonlineservice.co.nz/files/rosser.doc). La IDFA ya ha sido culpable de difundir mentiras sobre las fórmulas a base de soja previamente. En su comunicado de prensa del 10 de enero de 1995 con el titular «Fitoestrógenos y Fórmulas Infantiles a Base de Soja» la IDFA afirmaba que:

1) El nivel de fitoestrógenos en las fórmulas infantiles a base de soja es bajo.

2) La mayoría de los efectos de los fitoestrógenos han sido positivos.

3) La leche humana contiene fitoestrógenos.

Los primeros 2 puntos son mentiras descaradas. El último punto contiene algo de verdad. La leche materna de las mujeres que consumen productos de soja contiene fitoestrógenos pero los niveles son más de 1000 veces más bajos que los niveles existentes en las fórmulas basadas en la soja. Los intentos de la IDFA de engañar a los consumidores para que piensen que los bebés expuestos a las fórmulas a base de soja están recibiendo únicamente bajos niveles de fitoestrógenos, comparables con los hallados en la leche materna, son vistos por parte del Soy Online Service (servicio on-line sobre la soja) como aquellas mentiras que los fabricantes de fórmulas infantiles vendieron a los consumidores en los años 60. ¡Y todo esto en nombre de la nutrición infantil!”

En internet megustaestarbien.com dice:

“Para evitar futuros problemas (hipotiroidismo, asma y alergiases aconsejable no alimentar a los niños con leches o papillas que contengan sojaNiñas alimentadas con fórmulas con soja, por su alto contenido en hormonas vegetales,  tienen antes la primera menstruación, lo que supone un mayor riesgo de cáncer de mama, asma y enfermedades cardiovasculares. Sus reglas tendrán mayor sangrado, dolor o molestias, parto prematuro y mayor dificultad para concebir. Se ha asociado el consumo de soja durante el período de desarrollo con futuros problemas en el aparato reproductor (tumores y anomalías).”

La alimentación de su bebé a base de soja puede causar una serie de problemas de salud, incluyendo: problemas de conducta, alergias a los alimentos y malestar digestivo, pubertad temprana y problemas de fertilidad (incluyendo la incapacidad de menstruación), asma, pubertad precoz en las niñas y ginecomastia (senos masculinos) para los niños, enfermedad de la tiroides y cáncer.

Como lo concluí en mi artículo sobre las formulas para bebes, los bebés que son alimentados exclusivamente con leche materna desde el nacimiento hasta los seis meses gozan de beneficios para la salud como menor riesgo de infecciones en las vías respiratorias y del oído medio, menor riesgo de eczema y de obesidad, mayor protección contra las enfermedades cardíacas, diabetes, asma y alergias, mejor función cerebral y función del sistema inmunológico

La fórmula de soja también está cargada con productos químicos tóxicos como el aluminio y el manganeso, que pueden causar problemas de salud tanto física como mental, discapacidades de aprendizaje, daño cerebral y problemas de conducta.

En la Argentina donde se le da derivados de soja a niños pobres se ha observado que a los niños les han crecido las mamas y las niñas se han hecho mujeres antes de tiempo, pues les han acelerado los órganos sexuales y además han aparecido cánceres de útero, mama, ovario y epitelio vaginal.”

El resultado de esta sustitución es que se ha constatado que en numerosos niños alimentados con leche de soja una alteración de la mucosa intestinal con una degradación de las vellosidades, que favorece la enfermedad celíaca (del colón). También expuse (pág. 8) que un niño alimentado con leche de soja a los dos años enfermó de cirrosis hepática y leucemia.

            El Dr.  Cichowicz Emmanuelli, Médico Ortomolecular de Puerto Rico, declara:

“En cuanto a qué efecto tienen los estrogénos de la soja sobre la maduración sexual de las nenas, resulta que el estudio científico más importante jamás publicado al respecto (y el cual nunca es citado por la industria de la soja) fue hecho en Puerto Rico. ¿Se acuerdan que unos 20 años atrás (1986) la prensa comenzó a resaltar el gran número de nenas jovencitas en Puerto Rico con un desarrollo precoz de las mamas o telarquia prematura? Pues la investigación que se hizo para descubrir la causa del fenómeno reveló que la asociación más fuerte que había cuando la telarquia ocurría antes de los dos años de edad era con el uso de fórmula de soja. El otro factor que demostró una correlación, pero en muchísimo menor grado, fue el consumo de pollo. El poder corporativo de la industria de la soja americana logró que sólo se resaltara en los medios de comunicación la asociación con el consumo de pollo del país, o sea, el problema éramos nosotros los puertorriqueños y lo que les estábamos inyectando a nuestros pollos. Y eso es precisamente lo que refleja la memoria colectiva de nuestro pueblo sobre ese incidente “no se les debe dar de comer mucho pollo a las nenas porque los pollos de aquí están llenos de hormonas y les pueden hacer crecer las mamas antes de tiempo.” Lean el estudio (Lambertina W, Freni-Titulaer et al. Premature thelarche in Puerto Rico, AJDC, 1986, 140, 1263-1267). El problema era la ingesta de las fórmulas de soja americanas. Y la situación persiste hoy día. Bebés alimentados con fórmula de soja tienen de 13.000 a 22.000 veces más compuestos de estrógeno en su sangre de lo que tienen bebés que están tomando fórmulas de leche de vaca.” [Freni-Titulaer, L.W., Premature Thelarch in Puerto Rico: A search for environmental factors”, American Journal of Diseases of Children 140(12): 1263-1267, December 1986].

Lo dicho muestra que en estos tiempos de kaliyuga impera el caos, la mentira y la soja y ello produce dinero y enfermedades o anomalías a los ciudadanos. Por esto es importante que los ciudadanos se informen sobre la edad dorada para no caer en las trampas y mentiras del kaliyuga que tiene organismos como la Asociación de Alimentos Infantiles y Dietéticos, la OMS, la FDA, la Asociación Española contra el Cáncer, etc. y conserven su salud con la edad dorada.

 

Del libro Soja y Nuevo Orden Mundial

Luis Vallejo Rodríguez

www.pasifloravegan.com

pasiflora91@yahoo.es

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