Difteria, Medios Informativos y Magnesio

A finales de mayo y principios de junio de 2015 los medios informativos españoles publicaron que un niño de seis años de Olot (Girona) había enfermado de difteria, estaba grave y se encontraba en el hospital Vall d´Hebron. Este es el primer caso de difteria que se detecta en España desde 1987. Para tratarlo han buscado una antitoxina que han  encontrado en Rusia. Esta información iba acompañada de declaraciones, todas a favor de la vacunación y dos temas me llaman la atención sobre los medios informativos:

1 – No ha aparecido ni el nombre ni las fotos del niño enfermo ni de los padres.

2 - Hay casos graves producidos por medicamentos y vacunas en España y el bufete Almodovar-Jara lleva unos cuarenta casos con demandas judiciales contra laboratorios farmacéuticos y contra el Ministerio de Sanidad. ¿Cuántos de estos casos ha aparecido en los principales medios informativos? ¿Cuál fue el motivo para que en los medios informativos de mayor difusión apareciera este caso? ¿Tenía algo de especial? ¿Tal vez lo que tenía de especial era que los padres del niño se oponían a la vacunación? Si los padres hubiesen vacunado a su hijo y hubiese aparecido una grave enfermedad o incluso la difteria (como a niños que lo vacunan contra la poliomielitis y les da esta enfermedad) ¿hubiese aparecido en los medios informativos?

3 - Otro tema que me llama la atención: los medios informativos no se han dirigido a los padres del niño ni a médicos que se oponen a las vacunas. ¿Es que temen lo que puedan decir? ¿Es tabú hablar mal de las vacunas? Si el público no sabe las dos versiones, no puede decidir. ¿Es que a los medios informativos de mayor difusión les interesa manipular a los ciudadanos para que crean que las vacunas son maravillosas y los que se oponen a las vacunas están equivocados? ¿Esta noticia tiene el propósito de “demostrar” lo equivocado que están quienes se oponen a la vacunación? Es de destacar que los poderosos medios informativos han ido contra quienes se oponen a las vacunas pero no se han dirigido a ellos para que expongan su versión. Además, nunca, que yo sepa, estos medios informativos han organizado un debate entre quienes están a favor y en contra de las vacunas. Esto me hace pensar que esta noticia muestra mala fe, o sea, que esos poderosos medios informativos no quiere llegar a saber la verdad sino manipular a la opinión pública para que crean que las vacunas son maravillosas y todos vayan a vacunarse para enriquecimiento de los laboratorios y el dinero es lo único que importa, más que la salud y la verdad.

Hay casos de enfermedades graves que aparecen después de la vacunación, incluso poner la vacuna contra la poliomielitis y aparecer esta enfermedad que supuestamente evita y en Estados Unidos han pasado casos a los tribunales y la justicia ha dado la razón a los padres y los laboratorios han tenido que pagar. Y en España Discovery Salud publicó que la sección cuarta de la Sala de lo contencioso-administrativo del Tribunal Supremo ha condenado al Instituto Catalán de Salud a indemnizar con 468.699 euros a José Juan Sánchez Andreu porque la vacuna de la triple que usó voluntariamente en 2012 le provocó el síndrome de Guillain-Barré, patología que le llevó a sufrir una discapacidad del 85 %.

El Dr. Gernard Buchwald expone en su libro Vacunación. El negocio con el miedo:

      “Alexander K., nació el 18-5-1983. Fue vacunado el 22-9-1983 con un serum combinado (DTP, difteria, tétanos y tosferina). Sufrió daño cerebral. Actualmente está ciego y tiene un severo defecto de  inteligencia, de grado alto, además de parálisis convulsiva en los cuatro miembros.”

Luego si ese niño hubiese sido vacunado, existe la posibilidad de que sus padres tuviesen motivo para arrepentirse de haberlo vacunado como ahora lo están por no haberlo vacunado.

Todo medicamento debe tener seguridad y eficacia, veamos estos aspectos en las vacunas:

EFICACIA DE  LAS  VACUNAS: La Dra. Lua Catalá dice que mientras en los demás medicamento se hace estudios a doble ciego, con las vacunas nunca se ha hecho, con grupo de niños vacunados y otro grupo con niños no vacunados, a añade: “hay una carencia de datos rigurosos y serios de que las vacunas sean efectivas, lo que sí sabemos es que son perjudiciales en muchos casos.”

Por lo tanto creer en la eficacia de las vacunas es cuestión más de fe que de hechos, y por el contrario, existen hechos que muestran su ineficacia y los doctores Richard Gale y Gary Null dicen que en 2005, Corea del Sur ordenó la vacuna de la varicela a todos los niños y de 2006 a 2011 aumentó tres veces. Además exponen estos casos:

1 - “Uno de los primeros informes de 2014, publicado por el Consejo de Relaciones Exteriores (CFR) para identificar los países con las tasas más altas de brotes de enfermedades, accidentalmente reveló que las poblaciones más altamente vacunadas son también las que tienen el mayor número de brotes de esas mismas enfermedades infecciosas.

Este fue especialmente el caso de brotes de sarampión, paperas, rubéola, polio y la tos ferina. Los EE.UU., Canadá, la Unión Europea, Australia y Nueva Zelanda, y Japón, cada uno con el mayor número de vacunas obligatorias, lideran la lista de las naciones.”

2 - “Katherine Severyn, quien supervisa los resultados de predicción de la OMS y los compara con los reclamaciones de CDC ha señalado que “según el estudio citado, (gripe) la eficacia de la vacuna en realidad oscila entre un mínimo del 0 %.” Richard Gale and Gary Null, “Flu Vaccines: Are They Effective and Safe?” Progressive Radio Network, September 28, 2009

3 - “En 2014, había más de 1.000 casos de parotiditis y todos los brotes se produjeron en poblaciones altamente vacunadas. [14]

Era mucho peor en 2006, escribe Lawrence Solomon para el Huffington Post. Durante ese año el 84% de los 6.500 casos de parotiditis eran adultos jóvenes totalmente vacunados. Entre los casi 450 casos de parotiditis en América del Sur el año pasado, sólo 3 eran no vacunados.”

4 - “Los brotes de tos ferina han ido en aumento cada año. Sin embargo, las autoridades de salud estatales y locales que investigan y recopilan estadísticas sobre los brotes de tos ferina están descubriendo que el mayor número de personas infectadas está entre los vacunados. Mississippi, con la tasa de vacunación más alta del país, ha mostrado un aumento significativo en los casos de tos ferina, con sólo el 9% de las personas infectadas no vacunados. En todo el país, los más infectados son los que han recibido tres o más vacunas de la tos ferina.”

5 - “Un documento de la Universidad de California en Berkeley y que aparece en la edición de octubre 2013 de Citogenética Molecular dio a conocer el año pasado para sugerir que el cáncer cervical puede no ser causada por el virus del papiloma humano. Si la teoría es correcta puede que comprobéis que las vacunas contra el VPH Gardasil y Cervarix no previenen el cáncer de cuello de útero en absoluto.

6 - Pero ¿quién inventó la primera vacuna? Fue el Dr. Edward Jenner (1749-1823), inventor de la vacuna de la viruela y el Dr. Jenner propagó su invento e hizo campaña para vacunar pero a su propio hijo no lo vacunó y a otro sí y murió. Además después de realizar en Inglaterra una gran campaña de vacunación contra la  viruela fue cuando más viruela hubo. Las ciudades inglesas de Dewsbury  y Leicester  no vacunaron contra la viruela y tuvieron las tasas de mortalidad más bajas del país al contrario que Sheffield donde se vacunó y hubo viruela. En 1892/3 Leicester tenía 19,3 casos de viruela por 10.000 habitantes y Warrington con 99,2 % de vacunados, tenía 123,3 casos de viruela. El índice de mortalidad de Warrington era más de 8 veces superior al de Leicester. (Wallace: The Wonderful Century, 1898)

7 - La peor epidemia de viruela en Inglaterra ocurrió en 1873 y hubieron 44.840 muertos.

Cuando en Inglaterra comenzó la vacunación contra la poliomielitis, en 1956, esta enfermedad había disminuido el 82 %, o sea, sin vacuna disminuyó, y mucho, la poliomielitis.

Y otras enfermedades disminuyeron antes de empezar a usar la vacuna. He aquí un resumen:

 

Enfermedad

Periodo

Disminución, en %

Año en que comenzó la vacuna

 Sarampión

 Difteria

 Tos ferina

 1901-1981

 1901-1964

 1901-1964

 99

 98,7

 99,15

 1981965

 1965

 1965

 

8 - El Dr. Gerhard Buchwld expone en su libro Vacunación. El negocio del miedo que en Hamburgo, antes de 1892, había muchas muertes en lactantes de viruela, cólera, tifus y poliomielitis y a partir de ese año empezaron a disminuir esas enfermedades y no fue por ninguna vacuna (la vacuna de la viruela se inventó en 1792 y la del tifus en 1892 pero no se usaron en Hamburgo, la del cólera en 1892 y la de la poliomielitis en 1954) sino porque en 1893 empezó a potabilizarse el agua del río Elba que abastecía Hamburgo.

9 - La web https://disiciencia.wordpress.com expone:

“El sarampión (inventada su vacuna en 1964) era una de las más mortales y potentes enfermedades infecciosas. Como muestra el gráfico claramente las muertes eran desenfrenadas entre los años 1800 y luego comenzó un rápido descenso convirtiéndose en una enfermedad relativamente benigna hacia mediados de 1900 causando muy pocas muertes. En el momento en que se introdujo la vacuna contra el sarampión aproximadamente en el año 1968, la tasa de mortalidad ya ha disminuido en más del 99%.

La escarlatina mató dos veces más que el sarampión y la tos ferina durante la década de 1800. Al igual que el sarampión y la tos ferina, la fiebre escarlata también tuvo una rápida caída en la tasa de mortalidad a partir de finales de 1800 y pasó a convertirse en casi benigna hacia mediados de 1900. Aunque una vacuna contra la fiebre escarlata fue patentada en 1924, nunca fue de uso generalizado.

Un asesino menor, pero más importante aún que el sarampión, la tos ferina o la escarlatina fue la viruela (inventada su vacuna en 1796). La viruela, como la fiebre escarlata, se convirtió en excepcionalmente mortal y resulta periódicamente interesante por su sincronía con la escarlatina. A finales de 1700 un hombre con el nombre de Edward Jenner creó una vacuna que creía que podía proteger contra la viruela. Jenner creía que si podía inyectar a alguien con viruela de la vaca, los gérmenes de la viruela de la vaca defenderían al cuerpo contra la peligrosa viruela. Sin embargo, durante los siguientes 80 años, a pesar de las fuertes leyes de vacunación contra la viruela en Inglaterra, está siguió matando a muchos y culminó con una masiva epidemia en 1872. Una vez más, similar a los de otras enfermedades infecciosas que ya hemos discutido, la tasa de mortalidad de la viruela empezó a declinar a finales de 1800 y se convirtió en menos mortífera a principios de 1900.”

Luego el sarampión y la tos ferina disminuyeron mucho antes de que se inventaran esas vacunas (vacuna de la tos ferina inventada en 1926, sarampión 1964) y la epidemia de la viruela (1872) apareció mucho después de que dl Dr. Jenner inventara la vacuna (1796) y la escarlatina disminuyó sin que nunca se usara la vacuna y si las vacunas evitan enfermedades (según los vacunistas aunque las estadísticas a veces muestran lo contrario, como en la viruela) ¿quién puede explicarme que la escarlatina haya disminuido si no se ha usado nunca su vacuna? ¿Qué sentido tiene que el Ministro de Sanidad, Sr. Alfonso Alonso, diga que “La vacunación ha salvado millones de vidas y es fundamental” y que Jules Goffmann, premio Nobel de Medicina en 2011, haya afirmado que la vacunación "han salvado 1.500 millones de vidas en todo el mundo"? ¿De donde salen esos 1.500 millones de vidas salvadas por las vacunas si en realidad los salvó la higiene? Además Bill Gates dice que las vacunas pueden ayudar a disminuir a la población mundial, y no aumentarla, como dice Jules Goffmann.

SEGURIDAD  DE  LAS  VACUNAS: Si al hablar de su eficacia la información objetiva es sobre su ineficacia, hablar de su seguridad no es posible y hay que hablar de su inseguridad. Veamos unos pocos casos:

1 - El Dr. Mendelssohn, pediatra y profesor de la escuela de medicina de la universidad de Illinois, atribuye a las vacunas la muerte súbita del recién nacido pues ha visto que tras vacunar a recién nacidos, mueren a los pocos días.

2 - El boletín de la Liga para la Libertad de la Vacunación de abril de 2012 dice:

“A pesar del hecho de que Estados Unidos administra el mayor número de vacunas a niños en el mundo desarrollado, 26 en total, antes de alcanzar la edad de un año, su tasa de mortalidad infantil es la más elevada entre 33 naciones, todas ellas administradoras de vacunas. El estudio ilustra con claridad que los países desarrollados que administran menos vacunas, tienen índices de mortalidad menores entre los niños lo cual sugiere un enlace estadísticamente directo entre efectos secundarios de la vacuna y muertes infantiles.

Las muertes de niños en Estados Unidos se cuentan en 6,22 muertes por 1.000 nacimientos de niños vivos, mucho peor tasa de mortalidad que en lugares como Cuba o Eslovenia. El número de vacunas (medio porque en cada Comunidad Autonómica existe un calendario diferente de vacunación) que reciben los niños en España antes de la edad de 1 año es de 20, un número increíblemente alto de vacunas que llevan timerosal (mercurio) y una serie de aditivos demostradamente peligroso para la salud.

Sobre este tema dicen los doctores Neil Z. Miller y Gary S. Goldman: “El análisis mostró una correlación estadística significativa alta entre el número creciente de vacunas y los índices de mortalidad infantil.”

3 - En internet Mónica Gómez expone: “En diciembre 2010 (VaccineInjury.info) realizó un estudio para comparar la salud de los niños vacunados respecto a la de no vacunados. Hasta la fecha se han realizado 7.850 encuestas a padres de niños vacunados y no vacunados y el estudio continúa. Hasta ahora los resultados son los siguientes:

Enfermedad

% de vacunados

% de no vacunados

 Alergia

 Asma

 Fiebre de heno

 Neutodermatitis

 Deficiencia de atención con hiperactividad

 Infección del oído

 Sinusitis

 Autismo

 40

 6

 10,7

 13

 6 - 8

 11

 Más del 32 %

 1 de cada 100

 10

 2,5

 2,5

 7

 1 - 2

 Menos del 0,5 %

 Menos del 1 %

 Solo 4 casos (1)

  1. Uno de los niños dio muy altos en metales pesados al testarle y la madre de otro niño obtuvo también niveles muy altos de mercurio.

 

O sea que a más vacunas, más enfermedades y más muerte, luego Sr. Alfonso Alonso. Ministro de Sanidad, dice que es peligroso hablar mal de las vacunas; ¿y hablar bien de ellas no es peligroso? Y que es responsable: ¿vacunar mucho, poco o nada como lo proponen algunos padres y médicos? ¿Luego donde está la eficacia de las vacunas de las que habla el Sr. Antoni Trilla, epidemiólogo del Hospital Clínico de Barcelona, que declaró: “La vacuna está incluida en el calendario sistemático y se recomienda de forma generalizada porque es muy efectiva” y donde están los beneficios de las que habla la Asociación Española de Pediatría que declaró: “queremos insistir en los beneficios que aporta la vacunación, tanto a nivel individual como colectivo, incluyendo la prevención de enfermedades infecciosas aparentemente eliminadas en nuestro medio, como es el caso de la difteria.”? ¿Y qué decir de la vacuna del papiloma humano que ha matado o enfermado gravemente a jóvenes españolas y extranjeras y cuyas madres han creado una asociación? ¿Y de la vacuna de la gripe A que ha sido un descarado pelotazo y el Gobierno español gastó más de 90 millones de euros con 13,5 millones de dosis, aunque apenas se vacunaron tres millones de españoles? Y luego dice el Gobierno que no tiene dinero para darle a los parados o para subirle el sueldo a los  funcionarios, si lo malgasta por supuesto que no. Y en las elecciones, tienen el descaro de pedirnos que les votemos. ¿Dónde está la responsabilidad? Y ¿qué sentido tiene que el Sr. Rubén Moreno, Secretario General de Sanidad, denunció a los padres de “irresponsabilidad” y añadió: “Las consecuencias de no vacunar a un niño pueden ser dramáticas.” Y de vacunar, ¿no pueden ser las consecuencias dramáticas? ¿No es peligroso hablar bien de la vacuna del papiloma humano que ha matado a jóvenes muchachas españolas mientras otras vacunas están matando a recién nacidos?

4 - El Dr. Andrew Wakefield relacionó la vacuna triple vírica con el autismo y su trabajo apareció en la revista científica Lancet, y ha sido represaliado con lo cual ha tenido que abandonar Inglaterra. Los vacunistas dicen que no existe esa relación. Yo no voy a exponer mi impresión pues los hechos son lo que me interesa y lo que aquí me pregunto es que si es falsa esa relación ¿por qué el Ministerio de Sanidad inglés o español, o la Asociación Española de Pediatría no invitan al Dr. Andrew Wakefield a un debate y que aparezca en televisión para dejar este médico en ridículo y convencer a la población española de que las vacunas no producen autismo? ¿Será que  tienen miedo a lo que pueda decir el Dr. Andrew Wakafield y es mejor mantener desinformados y manipulados a los españoles? Puede que si, especialmente si tenemos en cuenta que el gobierno de Estados Unidos reconoció un caso de vacuna-autismo en el Tribunal de Demandas Federales.

Estos hechos, y no palabras, muestran que las vacunas no son tan eficaces ni tan inofensivas como los poderosos medios informativos y las autoridades médicas lo manifiestan, y esto explica que el Dr. Diego Ruiz, Director del Hospital Salt, escribió un libro titulado Vacunar es asesinar y que el Dr. Andrew Moulden declare: “Debería prohibirse todas las vacunas. Todas causan daños isquémicos cerebrales y corporales.”

¿Y qué cultura tienen los que se oponen a la vacunación? ¿Se trata de personas ignorantes y sin estudios o por el contrario saben mucho, y tal vez demasiado y no interesa que sepan tanto al poder que quiere manipular a los ciudadanos y que “fabrica” la opinión pública? Entre estas personas están Bernard Shaw, premio Nobel de Literatura en 1925, que dice:

“La vacunación obligatoria es un crimen y debería ser castigada como tal. (...) La vacuna mata más gente que la viruela.”

También está Mahatma Gandhi que dijo:

“La vacunación es una práctica bárbara y uno de los más mortales de todos los delirios actuales en tiempo.”

Tanto Bernard Shaw como Mahanma Gandhi fueron vegetarianos, o sea que en su comida tampoco se ajusta a lo que dicen los poderosos medios informativos que sostienen que debemos comer de todo.

El boletín de la Liga para la Libertad de la Vacunación de abril de 2012 expone un artículo del antropólogo Jordi Gual Nevado donde en una encuesta de 321 familias que no vacunaron a sus hijos, un 9 % tiene estudios primarios, 17 % de formación profesional, 20 % segundaria y 54 % universitario. O sea que a más estudios, más rechazo a la vacunación.

Pero ¿qué contienen las vacunas? Contienen bacterias, hongos, virus, levaduras, tejido fetal del ganado bovino, tejido renal de monos, metales tóxicos como aluminio y mercurio que produce enfermedades, especialmente ataca a las neuronas, formaldehido (sustancia cancerígena que ponen a las momias para que se conserven), glutamato monosódico (que se convierte en una neurotoxina que causa trasttornos del sistema nervioso central), etc. ¿Y con estas asquerosidades y venenos pretenden que obtengamos salud y prevenir enfermedades?

Pero ¿qué debe hacerse ante la posibilidad de enfermedades como gripe, viruela, difteria, tétanos, poliomielitis, tuberculosis, tosferina, sarampión, rubeola, hepatitis, tifus, etc. Hasta ahora solo he puesto problemas y ninguna solución, si vacunas puede ser malo y si no  vacunas también puede ser malo, luego ¿es que no hay solución o la solución existe pero ni el Ministerio de Sanidad ni la Asociación Española de Pediatría no quiere que la conozcamos? Son muy conocidos el Dr. Eward Jenner (inventor de la primera vacuna), Luis Pasteur (que no fue médico sino biólogo) y el Dr. Fleming (descubridor del primer antibiótico) ¿pero quién ha oído hablar del Dr. Pierre Delbet (1861-1957)? El periodista francés Jean Palaiseul y en su libro La Medicina Encadenada dice que el Dr. Delbet investigó la fagocitosis (donde los leucocitos matan a los microbios malos) y se le ocurrió investigar cómo las sales influían en la fagocitosis y después de ensayar muchas sales, llegó a la conclusión de que el cloruro de magnesio era la sal con la que los leucocitos devoraban con mayor voracidad a los microbios malos. Esto quiere decir que el cloruro de magnesio es la sal que más fortalece el sistema inmunitario a diferencia de las vacunas que lo debilitan. Tras esta investigación en el laboratorio, pasó a la investigación clínica y los resultados fueron espectaculares. El Dr. Auguste Neveu aplicó cloruro de magnesio, hace casi un siglo, a las enfermedades que los vacunistas dicen que previenen con vacunas, entre ellas la difteria y curó a 61 enfermos. Veamos un caso expuesto en el interesante libro de Jean Palaiseul:

“Se me ocurrió, fortuitamente (declara Neveu), aportar una importante contribución al método citofiláctico del profesor Pierre Delbet. En 1932 hice tomar cloruro de magnesio a una pequeña enferma. Ghistaire L., que padecía angina, con el objeto de atenuar los trastornos anafilácticos del suero, que yo creía que tendría que inyectarle, en espera del análisis de su extirpación amígdala.

Me quedé sorprendido, al día siguiente por la mañana, al comprobar la curación total de Ghislaine antes de que este análisis (que era positivo para el bacilo de Loerffler) me fuera comunicado por el laboratorio. Esta primera curación de la difteria por el cloruro de magnesio fue el punto de partida de mis investigaciones sobre el tratamiento citofiláctico de las enfermedades infecciosas en general.”

Y Jean Palaiseul pone, entre varios casos de curaciones con cloruro de magnesio, este ocurrido en un asilo:

”Me he encargado (dice el Dr. Neveu) del servicio médico del asilo de ancianos de las Hermanitas de los Pobres en Rochefort-sur-Mer, durante 17 años, desde 1923 hasta 1939.

La cuarta parte de los 160 ancianos recogidos, aproximadamente, la mayor parte físicamente miserables, moría, más pronto o más tarde, de bronconeumonía. Yo los trataba con los medicamentos usuales y por inyecciones de aceite alcanforado en altas dosis que, decía la hermana ayudante, les prolongaba la vida, pero no los curaba.

Así, cuando uno de estos viejos se ponía enfermo, mi amigo el padre Fornier, capellán del asilo, le administraba los últimos sacramentos, sabiendo, por experiencia, la gravedad de su estado. Generalmente, el anciano sucumbía en los días siguientes.

Comencé el tratamiento de magnesio en el asilo de las Hermanitas a primeros del año 1934. Dimos a todos los enfermos febriles la solución de cloruro de magnesio en dosis de 125 centímetros cúbicos cada 6 horas. Los resultados fueron excelentes: los enfermos se curaban rápidamente.

Vino la gran epidemia de gripe de 1934-1935. Los viejos fueron contaminados todos poco a poco, y todos tomaron la solución del cloruro de magnesio. “Este medicamento les quita la fiebre”, decía la buena madre. Los que tuvieron bronco-pneumonía gripal recibieron el mismo tratamiento, además, le hice continuar con la inyecciones de aceite alcanforado. Se curaron todos, en el espacio de tres o cinco días.

En el mes de mayo de 1935, al final de la epidemia, no habíamos perdido un solo enfermo de bronco-pneumonía gripal, mientras que la mortalidad, en la ciudad, había sido muy elevada. Este contraste inesperado fue destacado en la oficina del registro civil de la alcaldía. Antes, dijo la hermana ayudante, esta epidemia se nos hubiera llevado a la mitad de nuestros pobres viejos.”

Luego si el niño de Olot le dio la difteria, según los vacunistas, por no estar vacunado, también puede decirse que le dio esta enfermedad por no tomar magnesio pues si los padres dan diariamente cloruro de magnesio a sus hijos los librarán de las enfermedades en las que se utilizan las vacunas y de otras en las que afortunadamente la medicina alopática no tiene vacuna, como la amigdalitis. El tratamiento es muy sencillo, eficaz y económico: basta comprar cloruro de magnesio en alguna tienda de dietética o en una droguería y añadirle agua.

El Dr. Raúl Vergini,  de la New York Academy of Science  (Academia de Ciencias de Nueva York), y de la World Society of Anti-Aging Medicine (Sociedad Mundial de Medicina Anti edad), dice que hasta un siglo, la humanidad en general consumía bastante magnesio, pero hoy en día, debido a los abonos químicos y al consumo de alimentos refinados, el hombre no llega a los 800-900 miligramos diarios de magnesio que necesita para mantenerse sano, de aquí la importancia de consumirlo durante toda la vida, tanto niños como adultos para  aumentar la vitalidad y evitar la aparición de innumerables enfermedades.

El cloruro de magnesio está contraindicado en caso de insuficiencia renal y produce colitis y no solo evita las enfermedades que supuestamente previenen las vacunas (viruela, difteria, sarampión, poliomielitis, tétanos, etc.) sino además es anticancerígeno, es eficaz contra la ciática, dolores (musculares, espalda, gripe, etc.), osteoporosis, artrosis, etc. El Dr. Neveu, aparte de difteria y poliomielitis, obtuvo buenos resultados tratando con cloruro de magnesio a enfermos de faringitis, amigdalitis, ronquera, resfriado común, gripe, asma, bronquitis, bronco-neumonía, enfisema pulmonar, sarampión, rubéola y parotiditis e informó en 1947 a sus colegas y no le hicieron caso como hoy día (2015, más de medio siglo) los médicos no quieren saber nada del cloruro de magnesio pese a que cura y seguirá curando a quienes tengan fe en esta sustancia y no en los médicos.

El Dr. Raúl Vergini dice:

"El tratamiento con cloruro de magnesio no se enseña en la universidad, ni se ilustra en los escritos de la terapia médica. Con la llegada de los antibióticos y las vacunas esta terapia, que tropezó con importantes obstáculos en su momento, prácticamente desapareció o, sería mejor decir, fue finalmente suprimida. No reporta beneficios económicos.

El cloruro de magnesio es una sustancia natural y por lo tanto no es patentable, por lo que no siempre piensa la industria farmacéutica invertir millones de euros en una investigación de un producto del que luego no puede recibir ningún beneficio económico”.

Razón tiene Ana López para decir: “Las Autoridades Sanitarias pueden ser perjudiciales para la Salud.”

Veamos un caso expuesto por el sacerdote John Schorr del colegio Chafarrinense y profesor de física y de biología:

“Cuando tenía 61 años de edad estaba casi paralítico (esto fue 12 años antes de comenzar el tratamiento con el cloruro de magnesio. Sentía puntadas agudas en la región lumbar, columna vertebral, incurable según la ciencia médica ortodoxa, o sea los médicos). Al levantarme de la cama por las mañanas, sentía un fuerte dolor en la columna que perturbaba todo el día.

Era causado por el nervio ciático, que apretaba la tercera vértebra, me lo hacia sentir sobre todo cuando estaba parado, lo que me forzó a trabajar la mayor parte del día sentado. Hubo un año, en que todo lo hacía sentado, menos la misa. Era un tormento y tenia que suspender mis viajes a causa del dolor.

Durante un verano muy seco sentí mejoría, pero luego empeore más. Comencé entonces a rezar la misa sentado. Volví a la ciudad de Floreanàpolis (Brasil) buscando un especialista que me sanara. Me tomaron nuevas radiografías, y me dijeron que mis vértebras están duras y en avanzado estado de descalcificación.

Nada era posible hacer. Las diez aplicaciones de onda corta que recibía en la columna no detenían el dolor. Al colmo de no poder dormir ni siquiera acostado, a veces quedaba sentado en la cama. Hasta que descubrí que podía dormir en la posición fetal, así como duermen los gatos. Esto dio cierto resultado y solo despertaba al estirarme enderezarme. Ya faltaba poco para no poder dormir ni siquiera en posición fetal.

Me preguntaba: Y ahora ¿qué puedo hacer? Estaba engañado por la medicina tradicional y así entonces apelé a Dios. Y le dije: amado Dios, estas viendo en este estado a esta criatura…te pido Dios mío que me des una solución para todos mis males.

Ocurrió entonces que pocos días más tarde me llevaron a Porto Alegre a un encuentro jesuítico.

Allí conocí al Padre Juárez, un sacerdote jesuita quien me contó que la cura de mis problemas de salud era algo muy fácil. Me dijo que para ello debía tomar el cloruro de magnesio, mostrándome escrito en un libro de medicina del Padre Poig, un jesuita español, conocido y prestigioso biólogo, que había descubierto las propiedades curativas del cloruro de magnesio, a partir de una experiencia familiar, curando a su madre quien por esa época se encontraba con artrosis en avanzado estado de descalcificación.

Los sacerdotes jesuitas siempre se destacaron por sus grandes conocimientos para curar las enfermedades utilizando medicina natural como las hierbas medicinales y los minerales puros. En tono de broma, el Padre Juárez me dijo: mientras tomes esta sal, solo te vas a morir si te das un tiro en la cabeza o si tienes un accidente.

Comencé a tomar una dosis diaria todas las mañanas. Tres días después, comencé a tomar una dosis a la mañana y otra a la noche. Así mismo continué durmiendo todo arrollado. Pero el vigésimo día, cuando me levanté estaba todo extraño y me dije: ¿Será que estoy soñando?, dado que ya no sentía dolores y hasta pude dar un paseo por la ciudad, sintiendo todavía en mi memoria el peso de diez años de sufrimiento con esta incomodidad y limitación.

A los cuarenta días pude caminar el día entero, sintiendo un pequeño peso y dolor en la pierna derecha. A los sesenta días, esta pierna dolorida estaba igual o mejor que la otra. Luego de tres meses sentía crecer la flexibilidad en los huesos y un inesperado alivio en todo mi cuerpo. Pasaron diez meses y puedo doblarme como si fuera una serpiente, sintiéndome otra persona.

El cloruro de magnesio, arranca el calcio depositado en los lugares indebidos y los coloca solamente en los huesos y más aún, consigue normalizar el torrente sanguíneo, estabilizando la presión sanguínea. El sistema nervioso queda totalmente calmo, sintiendo mayor lucidez mental, mejorando notoriamente la memoria, la atención y la concentración, la sangre se torna más fluida y más limpia.

Las frecuentes puntadas en el hígado desaparecieron y la próstata que debía ser operada hace años, ahora ya casi no me incomoda. Pero el efecto más importante de todos, fue el de haber sido preguntado por otras personas: ¿qué está pasando contigo que estas mucho más joven? … y yo les contestaba: Sí, la verdad me siento más joven y me retornó la alegría de vivir.

Es por esto que me veo obligado a difundir este remedio natural, como un agradecimiento a Dios por haber escuchado mis ruegos. Así es que envío copias de este articulo para toda persona que esté sufriendo, padeciendo dolores y malestares.”

Como vemos el cloruro de magnesio tiene muchas más aplicaciones y no solo sustituye con ventana a las vacunas y a los antibióticos.

Los padres del niño de Olot que padece difteria, según dice la prensa

“… están "destrozados y se sienten engañados" por los grupos antivacunas, que les convencieron para no inmunizar a su hijo y "perseguir de forma punible" a los grupos antivacunas que difunden mensajes basados en mentiras y contribuyen a generar confusión e incumplimiento del calendario de vacunación estipulado.”

Encuentro my bien que los antivacunas digan que no hay que vacunar pero muy mal que no digan que en vez de vacunar (o tomar antibióticos) hay que tomar cloruro de magnesio durante toda la vida o den otra alternativa a las vacunas.

DOSIS  COMO PREVENCIÓN:

Al agua se le añade el cloruro de magnesio, por ejemplo, a 1 litro de agua, una cucharada de esta sal. Si la concentración es grande, se notará sabor amargo, no hace falta que tenga mal sabor, y esta agua debe deberla toda la familia toda la vida.

DOSIS  COMO CURACIÓN:

Preparación: Se prepara una disolución añadiendo a un litro de agua 20 gramos de cloruro de magnesio desecado (o anhidro) o bien 40 gramos de cloruro de magnesio hexahidratado.

Dosis expuesta por el Dr. Neveu:

Adultos y niños de más de 5 años: Que tomen 125 centímetros cúbicos de la solución cada 6 horas durante 48 horas, después cada 12, según el estado del enfermo.

Notemos que sería prudente empezar por dos dosis con 2 o 3 horas de intervalo en los casos muy graves.

Niños de menos de 5 años: Estas dosis se convertirán en 100 centímetros cúbicos a los 4 años, en 80 a los 3 años, en 60 a los dos años. Y se administrarán en los mismos tiempos que las anteriores, es decir,, 2 dosis con 2 o 3 horas de intervalo en los casos muy graves, y luego, cada 6 horas durante 48 horas, y, finalmente, cada 12 horas.

A cada una de estas dosis se le añadirá una ligera cantidad de agua, y además se le echará azúcar integral a voluntad con jugos de limón los niños que tomen difícilmente la solución.

Lactantes: Se les dará a absorber, según la edad, de 1 a 4 cucharadas de café de la solución, directamente o por cuentagotas, cada 3 horas durante 48 horas, luego cada 6, y, finalmente cada 12.

            Nota: Cada una de estas dosis será disminuida en caso de desarreglo intestinal, pero siempre se administrará en los mismos tiempos que quedan indicados. Este tratamiento debe ser iniciado desde los primeros signos de la enfermedad.

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