Agua en Canarias

¿QUE  PODEMOS  HACER  LOS  CANARIOS

 

PARA  AHORRAR  AGUA?

Supongamos que 3 amigos van a un restaurante, uno pide un plato de papas con brócoli, otro una tortilla y el tercero un filete de carne de vaca. El camarero trae 3 platos con 200 gramos de la comida que han pedido y su contenido lo voy a estudiar, pero ¿es este un tema digno de estudio? ¿Qué se puede estudiar y deducir sobre lo que uno come si no es su posible repercusión en la salud? Pero no me voy a referir aquí a esto, que por supuesto la tiene.

Si vamos al supermercado y compramos cualquier cosa, nos interesa saber el precio, si es sabroso y tal vez sus ingredientes y teniendo en cuenta esta información, decidimos o no comprarlo. Pero ¿a quien se le ocurre preocuparse del agua y la energía que se han necesitado para obtenerlo (tanto del envase, si lo tiene, como de su contenido) y si este artículo ha sido fruto de la explotación, sufrimiento o muerte de seres humanos o de animales y si ha dañado la naturaleza y tener esto en cuenta para decidir comprarlo o no? Tal vez el lector crea que habiendo tantos graves problemas en el mundo no merece la pena ocuparse de esto, además, la ley no obliga a informar al consumidor sobre nada de esto y ya que tenemos la suerte de ser gobernados tan bien por políticos modélicos, responsables, competentes, eficaces, modestos, previsores, sesudos, altruistas e inteligentes que los ciudadanos han tenido el acierto de votar por ellos en las elecciones, y como no han legislado sobre este tema es, sin duda, porque carece de importancia, pues en caso contrario ya lo habrían hecho, pero como yo me intereso por lo que a pocos les interesa, he investigado este tema aunque aquí fundamentalmente voy a tratar lo que corresponde al agua.

Según datos de la Subdirección de Análisis Económico (http://habitat.aq.upm.es/boletin/n27/ajalb4.html) una hectárea de terreno produce 22.000 kilos de papas al año y para ello se necesita 6.862 metros cúbicos de agua, luego obtener 1 kilo de papas necesita 311,9 litros de agua. Haciendo cálculos parecidos para obtener 1 kilo de brócoli se necesita 32,4 litros de agua. Si el camarero sirve un plato con 140 gramos de papas y 60 gramos de brócoli, harían falta 43,7 litros de agua para obtener los 140 gramos de papas y 1,9 litros de agua para obtener los 60 gramos de brócoli, o sea, en total, 44,6 litros de agua.

Ahora pasemos al cliente que pidió la tortilla: una gallina ponedora come diariamente de 100 a 115 gramos de granos y para producir una docena de huevos consume de 2 a 2,2 Kg de granos. A partir de los datos de la Subdirección de Análisis Económico resulta que obtener 1 kilo de trigo se necesita 1.391,9 litros de agua, o lo que es lo mismo: para obtener un solo gramo de trigo hace falta 1,392 litros de agua. Haciendo cálculos parecidos, obtener 1 kilo de maíz necesita 1.409,7 litros de agua y para la cebada 1.945, luego si la gallina comiera de 100 a 115 gramos de trigo al día, necesitaría mediante su comida, de 2.793,8 a 3.0731,8 litros de agua para producir una docena de huevos, por lo tanto producir cada huevo necesita unos 167 litros de agua más el agua que bebe la gallina y el agua gastada en limpiar la granja da un total de 180 litros de agua por huevo (www.oei.es/decada/accion06.htm). Como un huevo pesa unos 60 gramos, obtener 1 gramo de él necesita 3 litros de agua.

Si la tortilla de 200 gramos está formada por 140 gramos de papas y un huevo de 60 gramos, 43,7 litros de agua se necesitan para obtener los 140 gramos de papas más los 180 litros para obtener 1 huevo, luego en total 223,7 litros de agua.

Por último pasemos al tercer cliente: la carne procede de cadáveres de animales que durante su vida comieron muchos kilos de granos que han consumido agua, además, las granjas hay que limpiarlas con agua, los animales beben agua y los mataderos consumen agua, según declara la FAO (www.fao.org//DOCREO//004/T0566S/T0566S02.htm) procesar una res en un matadero necesita de 1.000 a 1.200 litros de agua. Todo esto conduce a que para obtener carne se necesita mucha más agua que para obtener vegetales. Los datos del agua necesaria para obtener carne y vegetales no son coincidentes, así, por ejemplo, la UNESCO (www.unesco.org/water/wwap/facts_figures/asergurar_suministro_alimentos.shtml) da estos datos:

 

Agua necesaria para obtener alimentos según la UNESCO

1 Kgde alimento

Litros de agua

Carne fresca de bovino

15.000

Carne fresca de ovino

10.000

Carne fresca de pollo

6.000

Cereales

1.500

Cítricos

1.000

Legumbres

1.000

 

Según publica Ecoportal (www.ecoportal.net/layout/set/print/content/view/full/37582/printversion/1), la Fundación para la Educación del Agua calcula que para producir 1 kilo de carne de res se necesitan 20.515 litros de agua, coincidiendo en las mismas cantidades de agua para obtener carne de oveja y de pollo.

Si considero que para obtener 1 Kg de carne de vaca se necesitan 15.000 litros de agua (en vez de los 20.515 litros que determinó la Fundación para la Educación del Agua), producir los 200 gramos de carne de vaca necesitan 3.000 litros de agua. Por lo tanto podemos deducir que en solo 200 gramos de carne de vaca están ocultos 3 bidones de 1 metro cúbico de capacidad llenos de agua.

Por lo tanto el que comió papas con brócoli fue el que menos agua consumió (44,7 litros), luego el que comió la tortilla (223,6 litros) y el que derrochó agua fue el que comió el filete (3.000 litros).

Al hombre le preocupa la superpoblación humana que hoy supera los 6.000.000.000 seres humanos pero, al parecer no le preocupa, ya que no suele mencionarlo, que en La Tierra vivan también dependiendo de él 1.333.740.000 cabezas de ganado bovino, 1.068.950.000 cabezas de ganado ovino y caprino, 923.949.000 cabezas de ganado porcino, 119.836.000 cabezas de ganado equino, etc. con la diferencia de que todos ellos son cuidados por los granjeros que para mantener su negocio se preocupan de que tengan el alimento que necesitan, a veces haciendo grades sacrificios económicos, con lo cual esos animales de granja no pasan hambre mientras que si la pasan unos 850 millones de seres humanos. A esto hay que añadir que los alumnos de veterinaria estudian alimentación animal mientras que los alumnos de medicina no estudian alimentación humana (excepto los que estudian bromatología) ¿es que al Ministerio de Educación le preocupa más los animales que la las personas? Tanto la superpoblación humana como la superpoblación animal, que también come y al parecer más de uno no lo sabe o no se da cuenta de ello, depende de los cultivos que necesitan agua, y a mayor superpoblación humana y animal, hace falta más terreno de cultivo y más agua. De 1960 hasta final del siglo XX se ha triplicado en el mundo la cantidad de vacas, pollos, gallinas ponedoras y cerdos para poder aumentar el consumo humano de huevos, carne, leche y jamón. Según un informe de la FAO, el consumo de carne en el mundo aumenta anualmente el 2,8 % lo cual, evidentemente, necesita aumentar cada año el terreno y el agua para los cultivos. Teniendo en cuenta que la superpoblación de los animales de granja supera a la superpoblación humana, no es de extrañar que el hombre destine al ganado el 95 % de la producción mundial de soja y el 36 % de la de cereales y que según la FAO actualmente el 60 % de la tierra agrícola del mundo se usa para apacentar el ganado y un cuarto de las tierras cultivables mundiales se usan para alimentar al ganado, de aquí que aunque resulte sorprendente, es lógico que más de la mitad del agua de la que dispone el hombre en el mundo la destine al ganado.

Sobre este tema dice Ecoportal, haciendo referencia a John Robbins en La Revoluciónde la Alimentación: cómo su dieta puede ayudar a salvar su vida y el mundo que una persona ahorra más agua dejando de comer un kilo de carne que dejando de ducharse todos los días durante un año durando cada ducha 6 minutos a razón de 6 litros por minuto (6 x 6 x 365 = 13.040 < 15.000). De aquí deducimos que no sólo se ahorra o derrocha agua cerrando bien o mal el grifo de nuestra casa para evitar que gotee sino con lo que elegimos comer. El lector puede informarse y revisar los cálculos y llegará a la conclusión de que comer carne es malgastar agua y que el agua que se gasta en un grifo que gotea es una menudencia comparado con el agua que indirectamente se consume comiendo carne, ¿quién lo iba a pensar?

En 2005 España sufrió la primavera más seca de los últimos 58 años lo cual originó que el Ministerio de Medio Ambiente, con su ministra, la señora Cristina Narvona, al frente, realizara la campaña “Pon tu gota de agua. Gota a gota se hace el río” y que costó 7 millones de euros, para, según dijo, promover el uso responsable del agua en el ámbito doméstico. En esta campaña el Ministerio de Medio Ambiente insiste en usar los grifos el tiempo necesario, bañarse en lugar de ducharse, lavar el coche con esponja y bayeta, etc. pero nada dice de suprimir, o por lo menos reducir, el consumo de cuanto procede de animales, ya que es aquí donde el hombre derrocha innecesariamente más de la mitad del agua del mundo, y esto, al parecer, la señora ministra o lo ignora o no le da importancia, que para el caso es lo mismo. Este caso muestra que a veces los políticos en vez de ser responsables y realizar una eficaz gestión, se dedican a hacer el ridículo, pero ¿alguna vez el gobierno, Greenpeace, alguna ONG, político o ecologista ha declarado que se derrocha agua comiendo carne, huevo, leche y lácteos? Y si de casualidad alguien se lo dijera ¿le creería? Sin embargo ese es el resultado de los cálculos. Sobre este tema los políticos y las ONG (excepto Cáritas de Málaga) están en la inopia y los ecologistas miran para otro lado y los únicos que lo dicen son los defensores de los animales, pero ¿quiénes les hacen caso? Sin embargo es así, por mucho que les gusten los filetes a los políticos, a los ecologistas y a quienes lean este artículo, esto será una mala noticia para ellos pero buena para los animales y para quienes los defienden, a veces entregando su vida, como los ingleses Barry Horn, Vicky Moore, etc. Los hechos son tozudos y nos gusten o no, se imponen, especialmente en épocas de crisis como la que vivimos (crisis que la hemos creado, entre otras cosas comiendo filetes), y entre estas crisis está la escasez de agua que día a día escasea más a la vez que aumentan las “necesidades” de la humanidad para comer más carne, más huevos, más leche y más lácteos.

Y aún hay más repercusiones y sobre esto dice acertadamente Cáritas de la Diócesis de Málaga:

“La comida nuestra de cada día también tiene impacto ambiental. El incremento del consumo de carne en los países ricos ha motivado que en el Tercer Mundo se destinen a pastos terrenos antes dedicados a la agricultura para el autoabastecimiento, lo que repercute en la propiedad de la tierra y la expulsión de los campesinos, desarraigo, etc., y en la deforestación. Se calcula que dos tercios de los bosques de Centroamérica han desaparecido para convertirse en tierra de pastos para el ganado que conocidas transnacionales convierten luego en hamburguesas en cualquier país, por ejemplo, España. De Costa Rica salen 42.000 toneladas de vacuno que se comen en Estados Unidos entre panes circulares. Casi dos quintas partes de la deforestación de Brasil entre mediados de los 70 y mediados de los 80 fue por la tala de árboles para crear ranchos ganaderos.

Para producir una caloría de origen animal son necesarias 7 calorías de origen vegetal. Con lo que cuesta producir un filete de 225 gramos se podrían obtener 50 platos de cereales, de valor nutritivo equivalente.”

En la hambruna de Etiopía de 1984 a 1985 cada día murieron de hambre miles de personas y se calcula que murieron en total un millón de personas mientras parte de su tierra agrícola estaba destinada a cultivar linaza, semillas de algodón y de colza para exportarlo como alimento al ganado de Gran Bretaña y de otros países europeos. ¿Cómo se puede entender la compatibilidad de hambrunas con exportaciones de lo que produce la tierra? ¿Vivimos en un mundo civilizado o de locos? ¿Quién iba a pensar que quien come filetes, hamburguesas, salchichas, etc. está aumentando el hambre en los países pobres y destruyendo las selvas?        

Y ya que vivimos en Canarias, bueno será saber el agua que consumimos a través de lo que comemos:

Como la cantidad de agua necesaria para obtener carne varía según el tipo de carne, necesitando más la carne de ganado bovino que el pollo, consideraré 10.000 litros de agua para conseguir un Kg de carne.

Hacen falta de 1.960 a 4.600 litros de agua http://www.knowledgebank.irri.org/theme1/pdfs/livestock.pdf para que una vaca produzca 1 litro de leche, por lo tanto, tirando hacia lo bajo, pondré como media 3.000 litros. Por otra parte, para obtener 1 Kg de queso hacen falta de 5 a 13 litros de leche, necesitando más agua la obtención del queso duro que el blando, pondré como media, tirando también hacia lo bajo, 7 litros de leche para la obtención de 1 Kg de queso lo cual supone 21.000 litros de agua pero he de decir que obtener 1 Kg de algunos quesos necesitan hasta 39.000 litros de agua o incluso más.

Con lo expuesto y considerando que a finales del año 2005 Canarias alcanzó la población de dos millones de habitantes y según datos del Gobierno de Canarias del consumo de alimentos (www.gobiernodecanarias.org/sanidad/scs/1/plansalud/enca/tomo1/seccion44.html), he elaborado esta tabla:

 

Agua consumida en Canarias a través de la alimentación

 

(1)

(2)

(3)

(4)

(5)

(A)

105,1

38,3

76,6

10,000

766,0

(B)

365,6

133,4

266,8

3,000

800,4

Queso

25,1

9,2

18,4

21,000

386,4

Huevos

25,1

9,2

18,4

3,000

45,2

(C)

207,2

75,6

151,2

1,392

210,4

Legumbres

27,2

9,9

19,8

1,000

19,8

Papas

143,2

52,3

104,6

0,312

32,6

Hortalizas

107,8

39,3

78,6

0,050

0,4

Fruta

218,4

79,7

159,4

0,200

29,8

 

(1)             Consumo en Canarias en gramos por habitante y día.

(2)             Consumo en Canarias en kilogramos por habitante y año. Los datos de esta columna se obtienen multiplicando los de la (1) por 0,365.

(3)             Consumo en Canarias en millones de kilogramos por año. Los datos de esta columna se obtienen multiplicando los de la (2) por 2.

(4)             Metros cúbicos de agua necesarios para obtener 1 Kilo del alimento indicado.

(5) Millones de metros cúbicos de agua necesarios para obtener los alimentos                     indicados que se consumen en Canarias en un año. Los datos de esta columna se obtienen multiplicando los datos de la columna (3) por la (4).

(A)  45,9 gr. de carne roja + 25,9 gr. de embutidos  + 1,2 gr. de vísceras + 32,1 gr. de  carne de aves y conejo = 105,1 gramos diarios.

(B)  300,7 gr. de leche + 45,7 gr. de yogur + 19,2 gr. de otros lácteos = 365,6 gr. diarios.

(C)  125,3 gr. de cereales +  33,1 gr. de bollerías + 48,8 gr. de dulces = 207,2 gr. diarios (considerando que estén formados mayoritariamente por trigo).

No he considerado otros productos que su producción, conservación, limpieza, cocinado, etc. consumen algo de agua como el pescado (45,8 gramos diarios), las grasas de adición (27,9) los frutos secos (1,9), las bebidas sin alcohol (590,5), las bebidas con alcohol (62,8) y el agua que beben los canarios y que no aparece en la tabla publicada por el Gobierno de Canarias.

Los datos de la columna (5) suman 2.291 millones de metros cúbicos de agua que se necesitan para producir lo que consumen al año los 2 millones de habitantes que viven en Canarias lo cual da un consumo medio de 3.138 litros de agua por habitante y día necesarios para producir los alimentos que consume cada canario. De los 2.291 millones mencionados, 1.998 millones de metros cúbicos de agua, que representa el 87,2 %, corresponde al agua necesaria para obtener carne, huevos, leche y lácteos, o sea, cuanto procede de animales, y que comen los habitantes de Canarias al año y el resto, o sea, 293 millones de metros cúbicos de agua, que representa el 12,8 % corresponde al agua necesaria para obtener los vegetales que comen los habitantes de Canarias al año.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística, el agua que dispuso Canarias en 1999 fue de 274,066 millones de metros cúbicos, de los cuales 129,819 (47,4 %) fueron para el abastecimiento urbano, 5,528 (2,0 %) para el abastecimiento industrial y el resto, o sea, 138,719 (50,6 %) los consumió la agricultura canaria que si se destinase íntegramente a producir los alimentos que consumen los habitantes de Canarias (y por lo tanto no se exportase nada), daría para alimentar a 121.099 habitantes, o sea, sólo el 6 % de la población de Canarias, luego estas islas tienen una dependencia excesiva del exterior, pero ¿quién sabe esto? Habiendo tantos y tan graves problemas económicos y de orden público, ¿a quién se le ocurre preocuparse por la dependencia hídrica canaria?

Comparemos los 2.291 millones de metros cúbicos de agua anuales necesarios para producir los alimentos de los canarios con los 274,066 disponibles en total o con los 138,719 que Canarias destina a su agricultura. Necesita 8,4 veces más agua, si se compara con toda el agua que Canarias dispone, o sea, sin destinar nada de agua para el abastecimiento público y ni para la industria, y de 16,5 veces más agua si se compara con el agua que Canarias destina a la agricultura. Aquí aparece una situación que encuentro alarmante de estas islas de dependencia del exterior del agua.

Como Canarias necesita 2.291 millones de metros cúbicos de agua anuales para la obtención de los alimentos que se consumen en estas islas y sólo destina para ello 138,719, hay un déficit anual de 2.152,281 millones de metros cúbicos de agua, que cada año viene a Canarias, por supuesto esta agua no viene como tal sino en forma de manzanas de Lérida, melones de Murcia, papas de Inglaterra, jamón de Extremadura, kiwis de Italia, arroz de Valencia y de Sevilla, galletas de Barcelona y de Madrid, uvas de Chile, queso de Nueva Zelanda, etc. y aunque no es tema de este estudio, no está de más decir que traer tantos millones de kilos desde miles de kilómetros supone un gasto enorme de energía y que Canarias no dispone de su propio petróleo para importarlo.

Por otra parte, los 138,719 millones de metros cúbicos de agua que Canarias destina anualmente a la agricultura no van a parar íntegramente a producir el 6 % de los alimentos que aquí se consumen, que lo llamamos “del país”, que sería lo sensato, sino que gran parte de esa agua se destinada a producir productos para exportar, como plátanos y tomates y si esto antes era un negocio, desde hace algunas décadas dejó de serlo y si actualmente Canarias continúa exportándolos es debido a las subvenciones y así el Gobierno pone un precio falso pero ¿una economía sólida puede tener precios falsos? De todas formas la exportación de alimentos canarios, ya sea con subvenciones o sin ellas, agrava aun más la dependencia de agua de Canarias del exterior.

Ahora calculemos cual sería esta dependencia si los 138,719 millones de metros cúbicos de agua que anualmente destina Canarias a la agricultura la destinara íntegramente para producir los alimentos que se consumen en estas islas y que la alimentación de los habitantes de Canarias se redujera solo a los vegetales (dieta vegana) sustituyendo, por ejemplo, la leche, el yogur, el queso y los huevos por frutas y la carne por cereales. O sea sustituyendo los 45,9 gr de carne roja, 25,9 gr de embutidos y 32,1 de carne de aves y de conejo que suman 105,1 gr y sustituyéndolos por 105,1 gr de cereales y sumando los 207,2 gr que actualmente consumen dan 312,3 gr de cereales. Y sustituyendo además los 300,7 gr de leche, 45,7 gr de yogur, 19,2 gr de otros lácteos, 25,1 gr de queso y 25,1 gr de huevos que suman 415,8 gr y sustituyéndolos por 415,8 gr de fruta y sumando los 218,4 gr de fruta que actualmente consumen dan 634,2 gr de fruta, con lo cual tenemos esta otra tabla:

 

Consumo de agua de los canarios si tuvieran una dieta vegana

 

 

(1)

(2)

(3)

(4)

(5)

Cereales

312,3

114,0

228,0

1,392

317,3

Legumbres

27,2

9,9

19,8

1,000

19,8

Papas

143,2

52,3

104,6

0,312

32,6

Hortalizas

107,8

39,3

78,6

0,050

0,4

Frutas

634,2

231,5

463,0

0,200

92,6

             

 

Los datos de la columna (5) suman 462,7 millones de metros cúbicos de agua anuales necesarios para la alimentación de los dos millones de habitantes si tuvieran una alimentación de solo vegetales lo cual da un consumo medio de 634 litros de agua por habitante y día, lo cual es muy inferior al agua que realmente consumen los habitantes de Canarias a través de sus alimentos y que, como ya expuse, es de 3.138 y que es casi cinco veces mayor.

Como el agua que Canarias dispone anualmente para la agricultura es de 138,719 millones de metros cúbicos, habría un déficit de 323,981. Comparemos este dato con los 2.291 millones de metros cúbicos de agua anuales que se necesitan para producir la alimentación real de los canarios donde parte de ella está formada por productos procedentes de animales. Vemos una reducción muy importante pero aún así, Canarias necesita 3,3 veces más agua de la que dispone (pues necesita 462,7 millones de metros cúbicos por año y dispone para la agricultura de sólo 138,719). Si los 138,719 millones de metros cúbicos de agua que Canarias destina anualmente a la agricultura se destinase íntegramente para producir sólo alimentos vegetales para el consumo de estas islas, tal como se indica en la última tabla, daría para alimentar a 599.607 habitantes (o sea el 30 % de la población de Canarias), que, como vemos, así se alimentan a más habitantes que con una dieta con consumo de alimentos procedentes de animales, y que, como ya expuse da para alimentar a 121.099 habitantes (el 6 % ya mencionado).

Por lo tanto el agua que se necesita para producir los alimentos que consume una persona de la tabla primera equivale casi al agua que se necesita para producir alimentos para cinco personas con una dieta de la tabla segunda.

Un niño al nacer, al igual que muchos otros animales, depende del cuidado de sus padres y al crecer va adquiriendo autonomía llegando a independizarse y vivir por su cuenta, pero si un niño nace con algún defecto, toda su vida dependerá de los cuidados de otra persona y si por cualquier circunstancia esa persona falla, será la ruina de quien nació con ese defecto. El pésimo desarrollo que ha tenido y sigue teniendo Canarias hace que estas islas se parezcan a ese niño dependiente indefinidamente de los demás y esto es deplorable y peligroso. Y ante esta situación, pregunto: ¿durará indefinidamente esta dependencia? ¿Terminará algún día? ¿Cómo terminará? ¿Podemos vivir tranquilos en Canarias con esta dependencia indefinida? ¿Qué ocurriría en estas islas si por conflictos bélicos, escasez de petróleo, porque a cualquier político o terrorista de cualquier parte del mundo se le cruzan los cables más de lo que lo tienen o por cualquier otro motivo dejan de venir a Canarias los barcos que vienen cargados de alimentos? ¿La dependencia de Canarias de agua (o de alimentos lo cual viene a ser lo mismo) del exterior originará en Canarias una hambruna que no previó Nostradamus en sus Cuartetas? ¿Qué han hecho y previsto los políticos canarios para disminuir esta dependencia? ¿Conocen los políticos la gravedad de la dependencia de agua de Canarias o los modélicos, responsables, competentes, eficaces, modestos, previsores, sesudos, altruistas e inteligentes políticos que tenemos la suerte de que nos gobiernen tienen otros temas más importantes en que preocuparse y ocuparse? ¿O es que a igual que quien va por un camino los árboles le impide ver el bosque, a la gente, y especialmente a los políticos, los problemas económicos les impiden ver los problemas ecológicos y el agotamiento de las materias como el agua? ¿Creen los políticos que con sólo potabilizadoras (que además necesitan petróleo que cada día escasea más) se arregla la deficiencia de agua? ¿O improvisarán ante una calamidad previsible pero que no han previsto y que se puede presentar en cualquier momento? ¿Podrán resolver los políticos este problema que crearon y agravaron con su torpeza o serán incapaces de evitar que venga la ruina a Canarias? ¿Por qué los canarios no son conscientes de la dependencia de agua del exterior y por lo tanto tienen en cuenta la columna (4) de la primera tabla donde aparecen los metros cúbicos de agua necesarios para obtener 1 Kg de alimento y eligen comer los que necesita poca agua para su obtención y evitan los que supone derroche de ella? ¿O será mejor vivir como los políticos, o sea, a lo loco?

Ya hablé sobre la cantidad de agua en Canarias, pero ¿cómo es su calidad?

En estas islas el consumo de productos fitosanitarios (herbicidas, insecticidas, etc.) es de (http://83.175.206.50/2005-10-17/vivir/vivir3prn.htm) 71,1 toneladas por hectárea lo cual sitúa a la Comunidad Canaria a la cabeza entre las 17 comunidades españolas, siendo la Comunidad Valenciana la segunda, con 48 toneladas menos que Canarias y por otra parte la media española es de 6,12. Ignoro si la Oficina de Turismo de Canarias realiza publicidad sobre este dato y es una lástima si no lo hace pues mostraría a los turistas amantes de la naturaleza que en Canarias no hay solo Sol y playas.

Por supuesto que parte de los productos fitosanitarios pasan a las aguas subterráneas canarias, tema que al parecer poco o nada se ha estudiado, lo cual no es de sorprender ya que Canarias no cuenta con un centro para analizar residuos tóxicos, pese a que ha sido solicitado y pese a la “alegría” con la que los productos fitosanitarios se usan en estas islas “envenenadas” en vez de “afortunadas”. Además las aguas canarias están contaminadas con abonos químicos, siendo también graves para la salud y algunas aguas canarias contienen excesos. Además los nitratos contenidos en los abonos se descomponen formando óxido nitroso que produce efecto invernadero mayor que el del anhídrido carbónico.

Con el aumento de consumo de carne en el mundo, el consumo de agua se ha disparado. El hombre extrae agua de los pozos con potentes bombas hidráulicas, inexistentes antes de la revolución industrial, de esta manera extrae agua con mayor velocidad de la que la naturaleza repone y así baja el nivel de las aguas subterráneas en todos los continentes y obviamente esto no puede durar indefinidamente y lógicamente el agotamiento del agua que hoy derrochamos conducirá a una hambruna mundial sin precedentes. El Instituto Internacional para el Manejo del Agua (IWMI) (www.iwmi.cgiar.org/spanish/sp_ground.htm) declaró:

“… el exceso de extracción de agua está provocando que los niveles freáticos de agua dulce estén descendiendo a un ritmo muy alarmante.”

Además añade que en la provincia de Henan, situada al norte de China los niveles freáticos de 358 pozos ha descendido de 0,75 a 3,68 metros durante el período de 1975 a 1987 y en la cuenca fluvial del río Fuyang, en China meridional, el nivel freático descendió de 8 a 50 metros en los últimos 30 años. En numerosas zonas de la India y de Pakistán los niveles freáticos descienden a un ritmo de 2 a 3 metros anuales.

Lester Brown, fundador y presidente del Herat Policy Institute y del Worldwatch, institución que desde hace 15 años publica anualmente El estado del mundo y que ahora se edita en 30 idiomas declara (www.casavari.com/sentido/environment/epi/esp/2003/esp030313food.htm) que en los alrededores de Pekín los pozos alcanzan ahora mil metros para llegar al agua dulce, lo que obviamente supone un gran costo la extracción del agua.

Y por otra parte (www.casavaria.com/eco/epi/esp030313food.htm) dice:

“Mientras sube el uso del agua, el mundo crea un déficit hidrológico vasto, invisible en gran parte, históricamente reciente, y creciendo rápidamente. Como la escasez inminente de agua normalmente se manifiesta en los niveles de agua subterránea, no es visible. La bajada de niveles de agua subterránea sólo se descubre cuando se secan los pozos.

Las bombas eléctricas o de diesel que facilitan la extracción excesiva se han hecho disponibles en todo el mundo básicamente a la vez. El agotamiento casi simultáneo de los acuíferos significa que ocurrirán reducciones en la cosecha cereal en muchos países más o menos al mismo tiempo. Y ocurrirán mientras la población mundial crece a un ritmo de más de 70 millones al año.”

Y tengamos en cuenta que cerca del 97 % del agua dulce del mundo es agua subterránea (http://edis.ifas.ufl.edu/SS313).

Un ejemplo de agotamiento de acuífero es el de la Loma de Úbeda donde durante miles de años el agua se ha ido filtrando desde el río Guadalimar y se ha acumulado en una capa impermeable. En esta zona existen más de 300 pozos y parte del agua que sacan tiene una antigüedad de 25.000 años. Según el hidrogeólogo Francisco Javier Gollonet, que realizó un estudio para el Instituto Geológico y Minero de España, los agricultores sacan unos 35 millones de metros cúbicos al año y que es superior a lo que el río Guadalimar aporta cada año, con lo cual esta explotación es insostenible, y este hidrogeólogo declaró: “A esta velocidad el acuífero no dura ni 29 años. Pero necesitamos agua porque eso es bueno para la zona, que no ha perdido población y ha crecido económicamente gracias al riego del olivar.”

Luego la extracción excesiva de agua es pan para hoy y hambre para mañana.

Acertadamente Guido Schmidt de WWF/Adena declara que en España cultivos tradicionalmente de secano, como viñedos y olivares, se transforman en regadíos, luego aparecen excesos de producción y para mantener esta irracionalidad se acude a subvenciones de la Unión Europea. Muchos de estos regadíos se abastecen de pozos los cuales pueden originar el descenso de las aguas subterráneas.

También dice que con frecuencia se planta en exceso y como ejemplo expone que en la primavera de 2005, en Huelva, dado el exceso de la producción de fresón, para evitar que disminuyera su precio, se eliminaron 4,5 millones de kilos y como “premio” a esta eliminación los agricultores recibieron 39,26 euros por cien kilos. Esta eliminación supuso el consumo de unos 554.300 metros cúbicos de agua. Estos casos muestran que el dinero público está para subvencionar el agotamiento de las reservas hidráulicas. ¿Qué sentido tiene que luego nos venga la ministra Cristina Narvona a darnos consejos para ahorrar agua?

El hombre está empezando a prepararse, aunque poco y tarde, ante el eminente agotamiento del petróleo, pero como el agua, a diferencia del petróleo, es irreemplazable, no podemos prepararnos para su agotamiento, y en vez de ahorrarla, la derrochamos para que se agote pronto, pues esto lo necesita el “progreso” económico.

Si un hombre rico y con grandes ingresos le da por gastar cada vez más sobrepasando sus posibilidades, terminará en bancarrota económica y si a la humanidad le da, y le ha dado a gran parte de ella desde hace siglos o tal vez milenios pero ahora más que nunca, por sobrepastorear, sobretalar, sobrearar, sobrebombear, sobrepescar, sobrextraer, sobredevorar y sobrecontaminar, terminará en bancarrota ecológica. Sobre la superpoblación dice Jorge Riechmann que es doctor en Ciencias Políticas y profesor de Filosofía Moral de la Universidad de Barcelona que no es “tanto por la cantidad de gente, sino por cómo esa gente quiere vivir” lo cual incluye lo que quiere comer, y la elección de la comida de la mayoría de la población basada en gran parte en consumir alimentos procedentes de animales está conduciendo a la humanidad a la bancarrota hídrica y dada la dependencia de Canarias del exterior de donde diariamente viene barcos cargados de “agua concentrada” en forma de alimentos, la bancarrota hídrica a la que va la humanidad a toda velocidad agotando las aguas subterráneas, y que en Canarias tendrá consecuencias especialmente dramáticas.

Ya que más de la mitad del agua del mundo el hombre la destina para el ganado, si dejara de comer cuanto procede de los animales disminuiría, o incluso desaparecería la escasez de agua, especialmente si este cambio de alimentación se acompañara de una correcta repoblación forestal mundial, pero si el hombre, a veces con la “ayuda” de las ONG, consume carne, huevos, leche, queso, etc. ¿qué sentido tiene de que se queje de que escasee el agua?

Luego por motivos ecológicos y de agotamiento del agua el consumo de carne y de cuanto procede de animales es una amenaza para la especie humana y aquí la responsabilidad no es solo de los gobernantes sino de cada uno de los seis mil millones de habitantes de La Tierra con lo que cada día elige para comer y el lector de este artículo puede mirar para otro lado o afrontar su responsabilidad sobre un problema que a todos nos afecta y si quiere todos los días con cuchillo y tenedor puede no solo no causarle daño a los animales sino además ahorrar agua y evitar la destrucción de los desiertos y el hambre en el mundo. Un proverbio dice: “Quien quiere cambiar busca los medios, quien no lo quiere busca una excusa”.

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